Filosofía

Sobre la sedición:

LAS MENINAS. Relación época de oro y sociedad francesa.

Ejecución de Maria Antonieta. 1793  Vídeo.

En parte esto es así porque se reveló por primera vez de la mano del whig británico Edmund Burke, padre del conservadurismo político, a partir de la severa crítica de la Revolución francesa que hizo en sus Reflections on the French Revolution (1791), en donde promovió principios de conservación sin abominar del liberalismo ni excluir la posibilidad de avances por esa senda. El liberalismo conservador se configuró como una concepción liberal antirrevolucionaria y poco o nada racionalista; opuesta a la Ilustración; antropológicamente pesimista y, por ello, defensora de todo aquello que pueda mantener ensamblada a la comunidad, como la religión; individualista pero contraria a la supremacía del individuo sobre la sociedad; empirista y prudencialista en cuanto a las cosas sociales y políticas; opuesta a la idea de que la autoridad legítima depende de la opinión sobre los que está instituida; contraria a la soberanía popular en tanto que amenaza a la libertad al entrañar una acumulación de poder capaz de barrerla; partidaria de respetar las tradiciones como obra civilizatoria fruto de un largo proceso de acomodamiento; y contraria a las reformas de alcance profundo y carácter innovador en cualquier orden (2).

EL LIBERALISMO CONSERVADOR ESPAÑOL DEL SIGLO XIX: LA FORJA DE UNA IDENTIDAD… FIDEL GÓMEZ OCHOA 38 Historia y Política ISSN: 1575-0361, núm. 17, Madrid, enero-junio (2007), págs. 37-68 03-FIDEL GOMEZ OCHOA 13/6/07 09:45 Página 38

Frases Benjamin Franklin

«San Hugo en el refectorio», Franciso de Zurbarán (Museo Bellas de Sevilla) © Ministerio de Cultura

«San Hugo en el refectorio», Franciso de Zurbarán (Museo Bellas de Sevilla) © Ministerio de Cultura

LIBERALISMO vS ABSOLUTISMO.                       

“Liberalismo clásico” es el término empleado para designar la ideología que defiende la propiedad privada, una economía de mercado no intervenida, el estado de derecho, garantías constitucionales de libertad de religión y prensa y paz internacional basada en el libre comercio.

Aunque sus presupuestos fundamentales son universales, el liberalismo debe entenderse en primer lugar como una doctrina y movimiento que crece en una cultura característica y en particulares circunstancias históricas. Esa cultura (como reconoció más claramente Lord Acton) era el Occidente, la Europa que estaba o había estado en comunión con el Obispo de Roma. Su seno, en otras palabras, fue la sociedad humana particular que experimentó “el milagro europeo” (en expresión de E. L. Jones). Las circunstancias históricas fueron la confrontación de las instituciones y valores de libertad heredados de la Edad Media con las pretensiones del estado absolutista de los siglos XVI y XVII.

En las luchas constitucionales inglesas del siglo XVII, una serie de personas y grupos mostraron trazos liberales significativos. Sin embargo un grupo aparece como el primer partido liberal reconocible en la historia: los Niveladores. Liderados por John Lilburne y Richard Overton, este movimiento de radicales de clase media reclamaba libertad de comercio y fin de los monopolios estatales, separación de iglesia y estado, representación popular y límites estrictos incluso a la autoridad parlamentaria.

Raico, Ralph. Fundación Bases

La arbitrariedad y el despotismo era cosa común en los monarcas franceses que hacia mediados del siglo XVIII habían descuidado enormemente sus labores gubernamentales, las que eran encomendadas, por lo general, al Primer Ministro.

La arbitrariedad y el despotismo habían anulado la libertad individual; los súbditos, enemigos del rey, eran apresados y encarcelados sin mayor proceso en el torreón de La Bastilla donde sucumbían víctimas del hambre y del mal trato que eran sometidos por los guardias al servicio del monarca.

Uno de los momentos más importantes fue el 14 de julio de 1789 con la Toma de la Bastilla y la creación de la Asamblea Nacional por parte del Tercer Estado.

Referencia.

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Eugéne Delacroix, “La Libertad guiando al Pueblo”. Óleo sobre tela, 1830

En España, siglo XIX :

En España, en el S. XIX, también desaparece el Antiguo Régimen y se implanta un estado liberal, una sociedad de clases y una economía capitalista e industrial, pero de forma más lenta y más tardíamente que en otros países europeos occidentales.

Así, se acabó con el sistema de propiedad del Aniguo Régimen, mediante la desamortización que suprimió el mayorazgo y otras vinculaciones y creó la propiedad libre.

Terminada la guerra de independencia Fernando VII recupera el trono de España, anula la obra de las Cortes de Cádiz, restaura el absolutismo y el Antiguo Régimen e inicia una persecución de los liberales.

Referencia.

Filósofos contemporáneos:

Hobbes era más conservador; “Se destaca de su biografía su viaje a París en la eminência de la guerra civil inglesa. Allá, se hizo profesor de matemáticas del futuro rey inglés Carlos II. Vuelve a Inglaterra tras la guerra y publicó su libro más famoso, “Leviatán”, en 1651. Pero las ideas de Hobbes no fueron bien recibidas en la época. Sus libros fueron quemados en Oxford.

En el libro “Leviatán”, Hobbes defendía la tesis del hombre que, por vivir en un estado de naturaleza donde todos estarían preocupados con sus propios intereses, sería necesaria la existencia de un gobernante fuerte para apaciguar los conflictos humanos. La guerra de todos contra todos (bellum omnia omnes) sólo sería evitada a través del contrato social.”

Silvestre, Antoine. Reseña de De Cive (1642) – Sección I y II, de Thomas Hobbes.

En cuanto a los conceptos de Dios, alma y mundo:

Posteriormente, la filosofía crítica kantiana tratará de investigar la posibilidad y límites de la Razón tanto en su aspecto teórico como en su dimensión práctica. Su proyecto consiste en establecer los principios y límites del conocimiento científico de la Naturaleza, descubrir los principios de la acción y las condiciones de la libertad, y delinear el destino último del hombre. 

La Metafísica quiere alcanzar las cosas tal y como son en sí mismas, sus objetos son transcendentes ―no empíricos―: el alma, Dios y el mundo como totalidad; pero la ciencia usa necesariamente las categorías y éstas sólo pueden emplearse legítimamente aplicadas a los fenómenos, a lo dado en la experiencia. Kant muestra cómo la Razón realiza argumentos aparentemente correctos pero ilegítimos.

Kant defendió respecto de lo metafísico las dos tesis siguientes:

  •  no es posible el conocimiento objetivo o científico de la inmortalidad del alma y de la existencia de Dios;
  • pero es necesario postular ambas cuestiones para que tenga sentido la experiencia moral.

© Javier Echegoyen Olleta

García, Melissa. Prezi David Hume

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